- Getting to know your class and encouraging students to get to know one another can improve classroom belonging.
- Asking open-ended questions can be a great way to get everyone to share.
- While you can encourage all students to participate, try to avoid making a student answer a question they’re not comfortable with.
Necesidades de salud mental de los niños con dificultades de aprendizaje
Resumen Del Artículo
- Cuando un niño tiene dificultades de aprendizaje, puede desarrollar problemas de salud mental como ansiedad, baja autoestima, depresión y aislamiento o también problemas de conducta.
- Puedes apoyarlo elogiando su esfuerzo, modelando un diálogo interno positivo, dándole descansos y fomentando hábitos saludables.
- Al trabajar con el equipo académico de tu hijo, compartir diagnósticos y hablar sobre estrategias efectivas, puedes mejorar su experiencia en la escuela.
Los niños que tienen dificultades de aprendizaje pueden tener un mayor riesgo de presentar problemas de salud mental. A medida que desarrollan más conciencia de sí mismos, pueden preocuparse por quedarse atrás de sus compañeros o tener pensamientos negativos sobre sí mismos.
¿Cuáles son algunos problemas de salud mental comunes en niños con dificultades de aprendizaje?
- Ansiedad
Los niños pueden comparar su desempeño académico con el de otros en su salón de clases. Algunas preocupaciones comunes pueden incluir:
Qué tan rápido o fácil otros alumnos terminan su trabajo, en comparación con el tiempo que a ellos les toma terminar
• Quedarse en blanco cuando les toca participar en clase, no querer responder mal, evitar leer en voz alta o resolver un problema de matemáticas en el pizarrón, etc.
• Sentirse señalados cuando los sacan del salón para tutorías o apoyo adicional
Pueden llevarse estas preocupaciones a casa y evitar empezar la tarea o frustrarse con facilidad al hacerla.
Con el tiempo, algunos niños pueden presentar síntomas físicos cuando están en situaciones académicas (por ejemplo, dolor de estómago o dolor de cabeza). A menudo van seguido a la enfermería durante la clase o, en casos más severos, pueden temer o evitar ir a la escuela. Estos son síntomas comunes de la ansiedad porque la mente y el cuerpo están conectados.
- Baja autoestima
Los niños que tienen expectativas muy altas de sí mismos a menudo pueden caer en un diálogo interno negativo cuando enfrentan situaciones difíciles. Pueden decir o pensar cosas muy críticas sobre sí mismos, como: “¡No puedo creer que me equivoqué otra vez!”
- Pueden asumir que, como aprenden más lento que sus compañeros, es porque “no son inteligentes”.
• Este patrón repetido y constante de pensamientos negativos puede dañar su sentido de valor personal y su confianza en sí mismos.
- Depresión y aislamiento
Estos niños a menudo se esfuerzan mucho por tener éxito en la escuela, pero cuando reciben comentarios negativos una y otra vez (como malas calificaciones en exámenes), pueden terminar agotándose. Con frecuencia trabajan más que sus compañeros sin dificultades de aprendizaje y dedican mucho más tiempo a tareas relacionadas con la escuela.
Con el tiempo, pueden ocurrir cambios en su estado de ánimo. También puedes notar que se aíslan y que no quieren participar en pasatiempos, deportes o convivir con amigos.
- Problemas de conducta
A veces, los niños pueden decir que no les importan sus dificultades de aprendizaje. Pueden hacer chistes o portarse mal en el salón para desviar la atención de otros y que no se note su dificultad para aprender.
La conducta puede incluir:
- Interrumpir la clase
- Discutir con maestros y personal escolar
- Bloquearse o sentirse desconectado en el salón de clases
¿Cómo puedo apoyar la salud mental de mi hijo si tiene dificultades de aprendizaje?
Hay muchas maneras de apoyar a los niños con dificultades de aprendizaje.
- Celebrar sus fortalezas: Ayúdalos a entender que ser diferente no es algo malo. Cada niño aprende de manera distinta.
- Normaliza sus dificultades con calidez y validación.
- Busca pasatiempos y actividades en las que el niño se sienta bien y anímalo a seguir participando. Esto puede ayudarle a desarrollar un sentido de logro en otras áreas y mejorar su autoestima.
- Elogiar el esfuerzo: Los niños crecen con la atención positiva. Muchas veces, la atención positiva a las conductas que queremos ver más hace que esas conductas aumenten.
- Elogia lo que el niño está haciendo bien tan seguido como sea posible, por ejemplo, por mantenerse enfocado y por su perseverancia con una tarea difícil (“¡Me encanta lo mucho que te estás esforzando!”).
- Da el ejemplo con un diálogo interno positivo: Establece metas inteligentes y alcanzables para tu hijo y celebra sus logros.
- Habla en voz alta, de manera adecuada para su edad, sobre cómo tú enfrentas tus propios retos.
- Expresa tu propio diálogo interno positivo frente a tu hijo.
- Anima a tu hijo a tratarse con amabilidad en situaciones difíciles; esto puede fomentar su crecimiento e independencia (“Esto es difícil, pero puedo con cosas difíciles”).
- Darle descansos: Todos los niños son diferentes y su necesidad de tiempo y pausas también puede ser distinta. Prepararlo para tener éxito le ayudará a sentirse más seguro con el trabajo de la escuela.
- Puede necesitar más tiempo para cambiar de una tarea a otra o para terminar sus actividades.
- Dividir las tareas puede hacer que se sientan menos abrumadoras. Por ejemplo, usa una nota adhesiva para cubrir la segunda mitad de una hoja de ejercicios de matemáticas.
- Establece expectativas claras y valida sus emociones. Por ejemplo: “Vamos a trabajar juntos en los problemas 1–5 y luego puedes tomar un descanso”.
- Dale “pausas mentales” o “pausas de movimiento” breves tan seguido como lo necesite, para que pueda mover su cuerpo (por ejemplo, estirarse) o jugar con un juguete sensorial.
- Los relojes, cronómetros, o conteos visuales pueden ayudar a que las transiciones entre tareas sean más fáciles.
- Usar hábitos saludables: Puedes apoyar la salud mental de los niños con hábitos saludables. Tener estas cosas en su vida puede ayudarles a ser más resilientes cuando enfrentan retos en la escuela.
- Actividad física: Mantener a los niños activos puede ayudarles a sacar el estrés, especialmente después de estar sentados gran parte del día en la escuela. Incluye el ejercicio en la rutina diaria de tu familia. Pasar tiempo al aire libre es una excelente forma de mantenerse activo.
- Alimentación: Un estilo de vida saludable puede ayudar a mejorar el estado de ánimo. Cuando sea posible, enfócate en ofrecer alimentos saludables, incluyendo porciones adecuadas de frutas, verduras, granos integrales, proteína y grasas saludables.
- Rutinas: Los niños pueden llegar agotados por comportarse o mantenerse atentos todo el día en la escuela. Tal vez necesiten un rato de calma, una ducha o actividad física antes de empezar la tarea. También pueden necesitar tiempo para relajarse después de terminarla.
Sueño: Crear un horario y una rutina diaria de sueño con tu hijo puede mejorar la calidad de su descanso. Como parte de la rutina, relájense juntos y desconéctense de las pantallas.
• Trabajar con el equipo de la escuela de tu hijo: Prepáralo para tener éxito en la escuela. Habla con el maestro, el consejero escolar o la administración para asegurarte de que tu hijo esté recibiendo los apoyos adecuados para sus necesidades de aprendizaje.
- Comparte cualquier diagnóstico que hayas recibido, tus preocupaciones y las estrategias que ayudan en casa.
- El proceso para que evalúen a tu hijo, recibir un diagnóstico o conseguir apoyos adicionales puede ser abrumador. Tenemos materiales sobre cómo colaborar con la escuela de tu hijo, intervenciones y adaptaciones escolares y cómo entender los IEP, los planes 504 y las FBA.
Cuando buscar más ayuda
Si notas que tu hijo se aísla o se comporta de manera diferente por más de 2 o 3 semanas, contacta a su pediatra, al consejero escolar o a un profesional de salud mental.
Recursos
Para ver más recursos que te ayuden a navegar la preocupación específica de tu hijo, visita:
National Association for the Education of Young Children – Recursos en español
Education Programs | Stand Together
Referencias
Grigorenko EL. Compton DL. Fuchs LS. Wagner RK. Willcutt EG. Fletcher JM. Understanding, educating, and supporting children with specific learning disabilities: 50 years of science and practice. Am Psychol. 2020 Jan;75(1):37-51. doi: 10.1037/amp0000452.
Fletcher JM. Lyon GR. Fuchs LS. Barnes MA. 2019. Learning Disabilities: From Identification to Intervention, Second Edition. Guilford Press.