4 formas de animar a un niño que es muy exigente consigo mismo
Resumen Del Artículo
Algunos niños están contentos con su rendimiento en el colegio, en el campo de juego o con cómo se llevan con sus amigos, profesores o padres.
Otros, en cambio, pueden ser muy duros consigo mismos, convencidos de que siempre cometen errores o de que deberían hacerlo mejor de lo que lo hacen.
Ser autocrítico (ser duro contigo mismo) no es un problema si no ocurre constantemente. Los niños que se dan cuenta de que pueden mejorar en algunos aspectos de su vida son capaces de motivarse para tener éxito o dominar nuevas habilidades. El problema surge cuando los niños son demasiado autocríticos y quieren ser perfectos. A ellos les puede resultar más difícil darse cuenta de sus puntos fuertes o de sus logros, lo que les lleva a tener dificultades para disfrutar de la vida y a tener una autoestima más baja.
Los comportamientos y la forma de pensar de tu hijo están determinados por la genética, sus experiencias y su entorno. Con tu ayuda y práctica, pueden aprender a rebatir los pensamientos críticos y centrarse en sus puntos fuertes.
Aquí tienes cuatro formas de animar a un niño que es muy exigente consigo mismo:
1. Fíjate en lo positivo.
Los niños que son autocríticos pueden tender a centrarse en sus errores o en lo lejos que están de alcanzar su objetivo.
- Dedica tiempo cada día a hacer una pausa con tu hijo para pensar en las cosas buenas que ha logrado. Utiliza nuestras ideas para iniciar la conversación como ayuda.
- Pregúntale de qué se siente orgulloso de ese día y cómo cree que ha avanzado hacia sus objetivos. ¡Esto le permite reconocerse el mérito por su esfuerzo y sentirse orgulloso de sí mismo!
2. Nadie es perfecto.
Cuando tu hijo sufre un revés o las cosas no salen según lo previsto, puede ser muy duro consigo mismo.
- Ayúdale a aprender de los errores y a comprender que todo el mundo se equivoca. Comparte tus propias historias de momentos en los que fracasaste y lo que hiciste para aprender, volver a intentarlo y tener éxito.
- Pensad juntos en ejemplos de personas que sean modelos a seguir en la vida de tu hijo y en momentos en los que puedan haber sufrido contratiempos y los hayan aprovechado para crecer. Hazle saber que estás ahí para él. Elaborad juntos un plan sobre lo que puede hacer para superar ese obstáculo.
3. Anima a tu hijo a descansar.
Los niños autocríticos pueden aspirar a la perfección y trabajar en algo sin darse un respiro.
- Habla con tu hijo sobre cómo esto puede llevar al agotamiento. Dile que lo hará mejor si se cuida física y mentalmente.
- Anímale a establecer límites. Por ejemplo, fija un número de horas al día que dedicará a practicar o a trabajar en una tarea. Así podrá dedicar el resto del día a actividades divertidas para recargar energías.
4. Establece objetivos realistas.
Cuando tenemos metas ambiciosas, puede resultar difícil percibir nuestro progreso, especialmente para los niños que se critican a sí mismos.
- Ayúdale a desglosar sus metas más amplias en pequeños pasos que debe dar para alcanzarlas. Esto le ayudará a darse cuenta del progreso que está logrando y también a saber cuándo debe tomarse un respiro. Por ejemplo, si tiene que escribir un ensayo, puede fijarse la meta de escribir un párrafo al día.
Cómo iniciar una conversación con un niño que es muy exigente consigo mismo
Utiliza estas preguntas para romper el hielo con los niños y que reflexionen sobre las situaciones en las que pueden haber sido demasiado críticos consigo mismos. Pueden pensar en cómo sus criterios de éxito y esfuerzo pueden ser demasiado exigentes o en cómo no esperarían lo mismo de sus amigos. Anímales a desarrollar pensamientos positivos sobre sí mismos y ayúdales a sentirse orgullosos de lo que ya han logrado.