Fortalecer la autoestima apoya la salud mental de tu hijo
Resumen Del Artículo
- La autoestima es cómo los niños ven sus capacidades y su valor personal.
- Una autoestima alta fortalece la confianza y la salud mental, mientras que una autoestima baja aumenta el riesgo de ansiedad y depresión.
- Factores como el acoso (bullying), la falta de autonomía para tomar decisiones, que los adultos resuelvan todo por ellos y las comparaciones constantes pueden debilitar la autoestima de un niño.
- Los padres pueden fortalecer la autoestima al recompensar los esfuerzos, dar oportunidades para tomar decisiones, fomentar la independencia, apoyar las amistades, enseñar un diálogo interno positivo y promover espacios de reflexión como escribir o dibujar sobre lo que sienten.
¿Qué es la autoestima?
La autoestima es cómo los niños se ven a sí mismos y a sus propias capacidades. Es una parte importante de la salud mental.
Los niños con autoestima alta confían en sus habilidades, talentos, logros y en su sentido de valor propio.
Los niños con autoestima baja sienten que no son suficientes y tienen pensamientos y opiniones negativas sobre sí mismos. Es más probable que experimenten ansiedad o depresión.
La buena noticia es que puedes ayudar a los niños a fortalecer su autoestima desde una edad temprana.
¿Qué puede interferir con una autoestima saludable?
- Acoso (bullying) y exclusión social. Cuando los niños sienten que no encajan o que los dejan fuera, su autoestima se puede ver afectada.
- Presión de los adultos. Cuando un niño se siente comparado con otros (ya sea un hermano, un compañero de clase o de equipo) o escucha comentarios sobre su apariencia o su desempeño, puede disminuir su sentido de valor propio.
- Pocas oportunidades para decidir. Desde pequeños, los niños necesitan tener opciones, incluso cosas simples como elegir qué camisa ponerse. Tomar decisiones les ayuda a desarrollar confianza en sí mismos.
- Diferencias de género. Por normas sociales arraigadas, los niños suelen tener una autoestima más alta que las niñas. Por ejemplo, a los niños se les dice más seguido que son buenos en ciencias y matemáticas, mientras que a muchas niñas se les desanima desde temprano a interesarse en áreas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas).
- Demasiada ayuda. Cuando los adultos intervienen de más —en hacer amigos, en el deporte, en el juego o en las tareas escolares— se reduce el sentido de logro y de independencia del niño.
- Atención negativa en la escuela. Algunos maestros sancionan en exceso a niños con necesidades especiales o de contextos diversos, incluso cuando están esforzándose mucho. Con el tiempo, pueden empezar a creer que no son buenos.
- Redes sociales. Ver solo los momentos positivos de los demás puede hacer que los adolescentes sientan que su vida es peor en comparación.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a fortalecer su autoestima?
Primera infancia:
- Dale mucho reconocimiento. Di en voz alta las cosas que ves que está haciendo bien. Anímalo cuando intente algo por primera vez y celébralo cuando lo logre.
- Anímalo a hacer cosas por sí mismo. Es verdad: tú puedes ponerle los zapatos más rápido. Pero cuando lo dejas intentarlo, se siente capaz y orgulloso de lo que logra.
- Dale tareas o un rol que pueda cumplir. Dejar que los niños pequeños te “ayuden” a lavar los platos o a extender la masa para galletas es una excelente forma de fortalecer su sentido de valor.
- Ayúdalo a sentirse visto. Si tu hijo es parte de una comunidad diversa y pasa tiempo en espacios donde no hay tanta diversidad, procura que pueda verse representado de manera positiva en esos lugares (en libros, juguetes, posters, programas, etc.).
Edad escolar (6-12 años):
- Reconoce el proceso, no solo el resultado. En lugar de enfocarte en que tu hijo sacó una calificación perfecta, reconoce su esfuerzo. Dile que te da orgullo ver lo mucho que estudia.
- Fomenta amistades saludables. Cuando ayudas a un niño a hacer y mantener amigos, incluso cuando hay conflictos, estás fortaleciendo su autoestima.
- Aprende a cuestionar pensamientos negativos. Si un niño dice algo como: “Nunca voy a aprender a…”, pregúntale con calma si eso es cierto. Recuérdale otras cosas que al principio le costaban y que con el tiempo sí aprendió.
- Enséñale a hablarse bien. Da el ejemplo de diciendo cosas como: “Cociné algo rico”, “soy fuerte”. También puedes darle frases positivas para ayudarlos a sentirse bien: “Soy querido”, “puedo hacer cosas difíciles.”
Preadolescentes y adolescentes:
- Anímalo a escribir en un diario. Escribir sobre cosas positivas de su vida puede ayudar a que se sienta más seguro de sí mismo. Puedes sugerirle preguntas como: ¿Qué me gustó de mi día? ¿Qué valoro de mí? ¿Qué me emociona?
- Hablen del riesgo de compararse. Es común que los niños se comparen cada vez más con otros. Hablen de cómo tú evitas compararte y recuerda que todos tienen áreas en las que son más fuertes y otras en las que pueden mejorar. También pueden leer o ver historias de personas que admiran y que tuvieron que superar obstáculos.
- Revisa cómo van sus amistades y el uso de redes sociales. Es normal que las amistades cambien mientras crecen, pero ¿tu adolescente siente que todavía tiene buenos amigos? Si no, ¿hay clubes, deportes u otras actividades en las que pueda participar? Pregúntale seguido sobre sus hábitos en línea y cómo lo hacen sentir. Anímalo a poner límites con amigos y con las redes. Si notas que se siente menos seguro de sí mismo, puede ser buena idea hacer pausas o limitar las redes sociales.
¿Cuáles son señales de que mi hijo tiene baja autoestima?
Fíjate en cómo tu hijo habla de sí mismo. Los niños pequeños suelen decir lo que sienten en voz alta. Podrían decir cosas como: “Todos creen que soy malo” o “a nadie le caigo bien”. Los niños más grandes pueden ponerse etiquetas como “raro”, “tonto” o “feo”. También pueden rechazar o minimizar los halagos.
¿Han cambiado sus hábitos sociales? Algunos niños con baja autoestima se aíslan o no quieren que los demás los noten. Tal vez se ponen la capucha para cubrirse, no quieren salir en fotos o esconden la cara en fotos de grupo.
¿Cuándo debo buscar ayuda profesional?
La baja autoestima puede ir de la mano con la depresión. Busca terapia si tu hijo:
- Habla mal de sí mismo la mayoría de los días.
- No puede seguir su rutina normal (levantarse de la cama, bañarse, ir a la escuela) por dos semanas o más.
- Pierde interés en las cosas y se aísla.
- Se autolesiona o tiene pensamientos suicidas.
Puedes ayudar a los niños en tu vida a fortalecer su autoestima. Al hacer un hábito de reconocer su esfuerzo, fomentar que se hable con amabilidad y dejar que haga cada vez más cosas por sí mismo, lo estás poniendo en un camino más positivo.
Recomendaciones de libros
Nuestra diversidad nos hace más fuertes — Elizabeth Cole
¡Me gusta cómo soy! — Karen Beaumont
La confianza es mi superpoder — Alicia Ortego
I Am Enough by Grace Byers
Mis palabras mágicas — Becky Cummings
I Like You: An Encouraging Bedtime Book de Kate Allan
Referencias
Harari L. Oselin SS. Link BG. (2023). The Power of Self-Labels: Examining Self-Esteem Consequences for Youth with Mental Health Problems. Journal of Health and Social Behavior, 64(4), 578-592. https://doi.org/10.1177/00221465231175936
The Incredible Years. (2024). Using Positive Reinforcement for High-Needs Children. The Incredible Years. Accessed December 2025.
Bleidorn W. Arslan RC. Denissen JJ. Rentfrow PJ. Gebauer JE. Potter J. Gosling SD. Age and gender differences in self-esteem-A cross-cultural window. J Pers Soc Psychol. 2016 Sep;111(3):396-410. doi: 10.1037/pspp0000078. Epub 2015 Dec 21. PMID: 26692356.