Iniciando la conversación con los niños
Resumen Del Artículo
- Puedes apoyar la salud mental de los niños y construir una relación sana hablando regularmente con ellos sobre lo que piensan, sienten y experimentan.
- Establece momentos específicos para conversar con ellos cuando tengan menos distracciones, como en el auto, durante la cena o antes de dormir.
- Comparte tus propios pensamientos y sentimientos para demostrar que todas las emociones son válidas, y habla sobre las estrategias que tú usas para sobrellevarlas.
- Anímalos a compartir, realizando preguntas abiertas sobre distintos temas, no solo emociones o comportamientos. Si no quieren hablar, respeta su espacio e inténtalo más tarde.
¿Apenas estás empezando a aprender cómo tener conversaciones? Nuestros expertos recomiendan leer estos recursos en el siguiente orden:
- Iniciando Conversaciones con los Niños
- Manteniendo la Conversación
- Resolución de Problemas y Consejos para los Niños
¿Cómo apoyamos a nuestros hijos y su salud mental?
¡Empieza a hablar!
Hablar con los niños sobre sus pensamientos, sentimientos y experiencias ayuda a su crecimiento y desarrollo saludable. Cuando hablas abiertamente con los niños sobre su día, puedes conocer preocupaciones o problemas que estén enfrentando, ayudarlos a resolverlos y fortalecer su confianza para enfrentar dificultades futuras. ¡Entre más hables, más fácil será tener conversaciones cuando surjan temas difíciles!
Para muchos padres hispanohablantes, las barreras culturales y lingüísticas pueden hacer que sea más difícil iniciar y mantener conversaciones abiertas con sus hijos sobre temas emocionales y de salud mental. Reconocer estas barreras y buscar maneras de superarlas, como aprender sobre los recursos disponibles en su idioma o utilizar servicios de traducción, puede facilitar estas conversaciones.
¿Cómo iniciar conversaciones? Aquí tienes tres consejos:
- Crea el ambiente. Si tu familia crea el hábito diario de ponerse al tanto, será más fácil tener conversaciones difíciles.
Elige momentos con pocas distracciones, como las cenas familiares, las rutinas antes de dormir, los viajes en coche o caminatas cortas diarias. - Modela el comportamiento. Los niños aprenden observándonos.
Si compartes sobre tu día, pensamientos y sentimientos, los niños aprenderán a hacer lo mismo. Si tuviste un día difícil, compártelo también, de acuerdo al nivel de desarrollo de tu hijo. Esto ayuda a los niños a aprender que las emociones son normales y cómo lidiar con ellas al verte.
- Haz preguntas abiertas. Puedes hablar sobre todo tipo de temas, no solo sobre emociones o comportamientos. Recuerda que tu objetivo es crear el hábito de compartir cómodamente contigo. Las preguntas a continuación pueden ayudar. Encuentra el momento adecuado para tener conversaciones difíciles. Elige un momento en que todos estén tranquilos. Pide permiso para comenzar la conversación y si tu hijo no está listo, pregúntale cuándo sería un buen momento.
¿Y si no quieren hablar?
Si no quieren hablar, ¡está bien! Si intentas presionarlos, se cerrarán más.
¡Comprométete! Hazles saber que te importan ellos y lo que sucede en sus vidas, por lo que quieres tener tiempo para ponerte al tanto. Pregúntales cuándo sería un mejor momento y vuelve a intentarlo. Es más probable que los niños se involucren si sienten que tienen algo de control o elección sobre la situación.
Es importante tener en cuenta que las normas culturales sobre la expresión de emociones pueden variar. En algunas culturas, puede haber una tendencia a mantener ciertas emociones en privado. Adaptar el enfoque para respetar estas diferencias mientras se crea un ambiente abierto y de apoyo puede ayudar a mejorar la comunicación.
¡Descarga las tarjetas de apoyo para abrir conversaciones de Kids Mental Health Foundation!
¿Listo para iniciar una conversación con un niño de cualquier edad? Descarga nuestras tarjetas de conversación, con preguntas específicas sobre cómo crear el hábito de hablar sobre sentimientos, habilidades para manejar situaciones difíciles y bienestar mental.