Iniciando la conversación con los niños
Resumen Del Artículo
- Puedes apoyar la salud mental de los niños y construir una relación sana hablando regularmente con ellos sobre lo que piensan, sienten y experimentan.
- Establece rutinas para conversar con ellos cuando tengan menos distracciones, como en el auto, durante la cena o antes de dormir.
- Comparte tus propios pensamientos y sentimientos para demostrar que todas las emociones son válidas, y habla sobre las estrategias que tú usas para sobrellevarlas.
- Anímalos a compartir, realizando preguntas abiertas sobre distintos temas, no solo emociones o comportamientos. Si no quieren hablar, respeta su espacio e inténtalo más tarde.
¿Apenas estás empezando a aprender cómo tener conversaciones? Nuestros expertos recomiendan leer estos recursos en el siguiente orden:
- Iniciando conversaciones con los niños
- Cómo mantener la conversación
- Resolución de problemas y consejos para los niños
¿Cómo apoyamos a nuestros hijos y su salud mental?
¡Empieza a hablar!
Hablar con los niños sobre sus pensamientos, sentimientos y experiencias ayuda a fortalecer tu relación con ellos. Cuando hablas abiertamente con los niños sobre su día, puedes enterarte de las preocupaciones o problemas que están enfrentando, ayudarles a buscar soluciones y darles más confianza para afrontar las dificultades que vengan. ¡Entre más hablen, más confianza se crea y más fácil será tener conversaciones cuando surjan temas difíciles!
Para muchos padres hispanohablantes, las barreras culturales y lingüísticas pueden hacer que sea más difícil iniciar y mantener conversaciones abiertas con sus hijos sobre temas emocionales y de salud mental. Reconocer estas barreras y buscar maneras de superarlas, como aprender sobre los recursos disponibles en su idioma o utilizar servicios de traducción, puede facilitar estas conversaciones!
¿Cómo iniciar conversaciones? Aquí tienes cuatro consejos:
- Conviértelo en un hábito diario. Conversar es una habilidad social, entre más se practica, más fácil se vuelve. Si tu familia crea el hábito de hacer un chequeo diario, las conversaciones difíciles se irán sintiendo más naturales.
- Elige momentos sin muchas distracciones, como la cena, la hora de dormir, un paseo o el camino en carro.
- Sé el ejemplo. Los niños aprenden viéndonos. Si tú compartes cómo te fue, qué pensaste o sentiste, ellos aprenderán a hacer lo mismo. Compartir que tuviste un día difícil (a un nivel apropiado para su edad) les enseña que las emociones son normales y cómo manejarlas.
- Haz preguntas abiertas. No tienen que ser solo sobre emociones, ¡pueden hablar de cualquier cosa! El objetivo es crear el hábito de que se sientan cómodos contándote. Las preguntas que compartimos abajo te pueden ayudar.
Recuerda: una vez que empieza la conversación, cómo respondes tú determina si el niño sigue hablando o se cierra. Tu reacción es clave para construir confianza. Podemos ayudarte a mantener la conversación.
¿Y si no quieren hablar?
Si no quieren hablar, ¡está bien, no los obligues! Si intentas presionarlos, se cerrarán más.
¡Comprométete! Hazles saber que te importan ellos y lo que sucede en sus vidas. Pregúntales cuándo sería un mejor momento y vuelve a intentarlo. Es más probable que los niños se involucren si sienten que tienen algo de control o elección sobre la situación.
Es importante tener en cuenta que las normas culturales sobre la expresión de emociones pueden variar. En algunas culturas, puede haber una tendencia a mantener ciertas emociones en privado. Adaptar el enfoque para respetar estas diferencias mientras se crea un ambiente abierto y de apoyo puede ayudar a mejorar la comunicación.
¿Y si estoy preocupado?
Tenemos más recursos sobre cómo hablar de temas difíciles, incluyendo cuándo te preocupa la salud mental de tu hijo.
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