junio 2026

¿Qué causa el enojo en los niños y cómo pueden ayudar los padres?

Whitney Raglin Bignall, PhD

Resumen Del Artículo

 
  • El enojo es un sentimiento normal que puede surgir cuando los niños están cansados, con hambre, abrumados, se sienten lastimados o ante una situación injusta.
  • Ciertos pensamientos, como culpar a otros, exagerar, darle demasiadas vueltas a las cosas o malinterpretar situaciones, pueden intensificar el enojo.
  • Los adultos pueden ayudar manteniéndose calmados, escuchando, hablando cuando todos estén tranquilos, dando consecuencias por las acciones (no por los sentimientos) y reconociendo las buenas decisiones.

El enojo en los niños es normal, pero sabemos que puede sentirse abrumador para los padres y cuidadores. El enojo es una emoción natural que ayuda a los niños a expresar frustración, injusticia, dolor o falta de control. Puede llevar a conductas difíciles como berrinches, gritos, azotar puertas y más.

Entender cómo se ve el enojo en los niños, y cómo responder de manera efectiva y tranquila, puede ayudar a reducir los episodios y apoyar un desarrollo emocional saludable.

¿Por qué se enojan los niños?

Empecemos por lo básico. Los niños tienen más probabilidad de enojarse cuando están:

  • Con exceso de cansancio
  • Con hambre
  • Abrumados o sobreestimulados

Esto aplica a niños de todas las edades, desde pequeños hasta adolescentes.

El enojo generalmente surge de una situación específica: sentirse lastimado por alguien, que algo no salga como quieren, o estar atrapado en una situación injusta.

¿Cómo debo responder al enojo de mi hijo?

Sin importar la edad, nuestra respuesta al enojo de nuestro hijo puede mejorar o empeorar las cosas. Aquí te decimos cómo ayudar a calmar la situación:

  1. Sé un ejemplo de calma. Si los adultos se enojan y gritan, el enojo suele escalar. Modela un comportamiento tranquilo respirando profundo, hablando en tono bajo o incluso alejándote si es necesario (y si es seguro hacerlo).
  2. Habla después, no durante el episodio. Cuando un niño siente una emoción intensa, su cerebro no puede pensar con claridad. Espera a que todos estén calmados para hablar sobre lo que pasó.
  3. Escucha y valida. Muchas veces, lo más útil que podemos hacer es escuchar y reconocer sus emociones. Trata de no entrar directamente en modo de solución de problemas; deja que compartan primero antes de dar consejos. Para preadolescentes y adolescentes, pregunta si quieren tu consejo e intenta respetar su respuesta.
  4. Da consecuencias por el comportamiento, no por las emociones. El enojo en sí está bien. El comportamiento inseguro o inapropiado no lo está. Si se necesitan consecuencias, habla sobre la conducta y da orientación sobre cómo expresar el mismo sentimiento de una manera más aceptable. Establece reglas claras sobre comportamientos inaceptables y mantenlas. Esto aplica tanto para adolescentes que llegan tarde a casa como para niños pequeños que lanzan juguetes.
  5. Practica estrategias para manejar las emociones. Aprender estas estrategias es más efectivo cuando los niños están tranquilos. Anima a tu hijo a practicarlas como practicaría un instrumento, un deporte o una materia escolar. Recuérdales que entre más practiquen, mejor se volverán usándolas.

¿Qué pensamientos empeoran el enojo?

Imagina el enojo como una tetera en la estufa. A medida que sube la temperatura, el enojo puede desbordarse. Ciertos pensamientos aumentan el calor; a estos los llamamos pensamientos "¡BOOM!". Los niños pueden aprender a notar estos pensamientos y reemplazarlos por pensamientos más tranquilos, ¡antes de explotar!

Los pensamientos ¡BOOM! más comunes incluyen:

  • Culpar"¡Él empezó!"
    A los niños les encanta pasarle la culpa a alguien más. Evita que tu hijo se enfoque en lo que el otro hizo para molestarlo o lastimarlo. "Sé que parece injusto, pero eso no significa que estuviera intentando hacerte daño." Cuando tu hijo sí asume la responsabilidad de sus acciones, reconócelo y elógialo para animarlo a hacerlo más seguido. El reconocimiento específico de una conducta deseada (por ejemplo, "Gracias por decirme que lo rompiste antes de que te preguntara" en lugar de solo "gracias") ayuda a los niños a entender qué comportamiento se espera de ellos.

  • Exagerar"¡Ella SIEMPRE arruina TODO!"
    Aunque es normal enojarse a veces, anima a los niños a reflexionar sobre lo que se dicen a sí mismos y a los demás. ¿Tu hermana realmente siempre toma tu camiseta favorita, o a veces sí pide permiso primero? Reconócelos cuando son más específicos. "Tomó mi camiseta favorita sin pedir permiso y eso me enojó mucho" es una frase mucho mejor que "siempre arruina todo".

  • Darle demasiadas vueltas"La mente que no para."
    Aunque los niños no estén hablando, puede que notes que les están dando vueltas a las cosas. Pregúntales con calma si están pensando en algo que los está enojando y si quieren hablar de ello o si prefieren pensar en otra cosa. Las distracciones, como jugar con un objeto antiestrés, salir a caminar, ver un video corto de relajación o hacer alguna actividad, pueden ayudarlos a sentirse mejor.

  • Malinterpretar "¡Dijeron que no entendía porque creen que soy tonto!"
    Todos llegamos a conclusiones precipitadas a veces. En lugar de asumir que sabemos por qué alguien hizo algo que nos lastimó, podemos preguntar (si es seguro hacerlo) por qué. Anima a tu hijo a usar frases en primera persona al hablar de sus sentimientos, como: "Me sentí enojado cuando dijiste que no entendía. ¿Qué quisiste decir con eso?" Puedes ayudarlo a describir los hechos e identificar la emoción que sintió: "Cuando dijeron que no entendía, me enojé porque pensé que me estaban llamando tonto."

¿Cuándo debo empezar a hablar con mis hijos sobre el enojo?

Incluso los niños pequeños sienten enojo, así que nunca es demasiado pronto para empezar. Trata de hablar sobre el enojo en momentos de calma, no durante un episodio. Los momentos tranquilos son ideales para hablar sobre los desencadenantes comunes y los pensamientos que surgen.

Para niños mayores de 8 años, puedes empezar a hablar más directamente sobre los pensamientos ¡BOOM! y ayudarlos a practicar cómo cuestionarlos cuando los noten.

Usa los iniciadores de conversación y el termómetro del enojo que aparecen más abajo para guiar conversaciones tranquilas y de apoyo sobre el enojo.

¿Qué debo hacer si me preocupa el enojo de mi hijo?

Si tu hijo se está lastimando a sí mismo o a otros, si se enoja más seguido de lo normal, o si no puede calmarse incluso después de intentar estas estrategias, contacta al pediatra de tu hijo o a un profesional de salud mental.

Si te preocupa la seguridad de tu hijo o de otras personas, llévalo a la sala de emergencias más cercana. También puedes comunicarte con la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis llamando o enviando un mensaje de texto al 988.

El enojo va a ocurrir, pero puedes ayudar a reducir las explosiones manteniéndote tranquilo, siendo proactivo en ayudar a los niños a aprender, practicar estrategias para manejar sus emociones y reconociendo los comportamientos que quieres ver.

Lecturas recomendadas

Nos gustan los siguientes libros sobre el enojo. Consulta tu biblioteca local para más ideas:

  • La Ira de Amaya de Gabi Garcia
  • Soy Más Fuerte Que La Ira de Elizabeth Cole
  • Calm Your Roar Like a Dinosaur – How to Relax Muscle by Muscle de Colleen A. Patterson y Brenda S. Miles
  • Mi Cuerpo Me Envía Una Señal de Natalia Maguire
  • R Es Para Respirar: El ABC Para Afrontar Sentimientos De Inquietud Y Frustración
  • de Melissa Boyd
  • I'm Not Mad! A book for kids who aren't angry (at all) de Anton Shcherbakov y Rebecca Schulman
  • Roaring Mad Riley – An Anger Management Story for Kids de Allison Szczecinski
  • Juego y me conozco: Ira y de Regreso a la Calma de Isabelle Filliozat y Virginie Limousin
  • El pulpo enojado de Lori Lite

Libros de actividades:

  • What to Do When Your Temper Flares de Dawn Huebner
  • Anger Management Workbook for Kids de Samantha Snowden
  • Zero to 60: A Teen's Guide to Manage Frustration, Anger, and Everyday Irritations de Michael Tompkins (para jóvenes de 13 a 18 años)

Referencias

Abrams Z. (2024). Here’s advice from psychologists on how to help kids cope with anger and frustration. American Psychological Association. Accessed April 2026.

American Academy of Pediatrics. (2023) 10 Tips to Prevent Aggressive Behavior in Young Children. American Academy of Pediatrics. Accessed April 2026.

CDC. (2024). Tips for Coaching Teens to Recognize and Manage Emotions. CDC. Accessed April 2026.

Kalvin CB. Zhong J. Rutten MR. Ibrahim K. Sukhodolsky DG. Review: Evidence-Based Psychosocial Treatments for Childhood Irritability and Aggressive Behavior. JAACAP Open. 2024 Mar 1;3(1):14-28.

Serani D. (2022). 5 Tips to Help Young Children Understand Anger. CDC. Accessed April 2026