julio 2023

Uso saludable de las pantallas

Ariana Hoet, PhD

Resumen Del Artículo

 

Seamos realistas: las pantallas han llegado para quedarse. Pero, ¿cómo afectan a la salud mental de los niños?

Las pantallas (televisores, teléfonos, tabletas, ordenadores) y las nuevas tecnologías nos ofrecen entretenimiento, pueden servir como herramientas de aprendizaje y nos ayudan a socializar y a conectar con los demás.

Pero, como todo, pasar demasiado tiempo frente a las pantallas puede ser perjudicial. ¿Sabías que los niños de entre 8 y 12 años pasan entre 4 y 6 horas al día frente a las pantallas? ¡Y los adolescentes, hasta 9 horas al día! Las investigaciones demuestran que el tiempo excesivo frente a las pantallas puede provocar:

  • Menos actividad física y repercusiones en la salud física
  • Menos horas de sueño
  • Retrasos en el aprendizaje en niños pequeños y bebés
  • Distracción y peores notas
  • Comportamientos de riesgo (debido a lo que pueden ver y a lo que pueden estar expuestos en Internet)

Las repercusiones en la salud mental incluyen:

  • Problemas de atención
  • Problemas de comportamiento y dificultades en la relación entre padres e hijos
  • Dificultades sociales
  • Problemas de estado de ánimo
  • Problemas de autoestima

Entonces, ¿cómo puedo enseñar a mis hijos a usar las pantallas de forma saludable y establecer límites?

  1. Todo es cuestión de moderación. Hablen en familia sobre cuánto tiempo es aceptable pasar frente a las pantallas cada día. Tengan en cuenta que la Academia Americana de Pediatría recomienda no exponer a los niños a las pantallas hasta después de los 2 años. Asegúrense también de fomentar actividades físicas y sociales sin pantallas.
  2. Tiempos sin pantallas. Establezcan momentos en los que todos los miembros de la familia tengan que guardar las pantallas. Por ejemplo, a la hora de la cena o de hacer los deberes. ¡El tiempo sin pantallas es especialmente importante antes de acostarse! Apaga las pantallas una hora antes de la hora de acostarse para ayudar a los niños a conciliar el sueño más fácilmente. Puedes crear estaciones de carga fuera del dormitorio y considerar mantener los dormitorios libres de cualquier pantalla (¡incluidos los televisores!).
  3. Vean juntos y diviértanse juntos. Ver la televisión juntos, jugar a videojuegos juntos o preguntarles por sus contenidos favoritos en las redes sociales puede ser una forma estupenda de divertirse juntos, construir una relación sana e iniciar conversaciones importantes sobre el uso seguro. Incluso puede aprovechar estas oportunidades para señalar las emociones o los comportamientos de los personajes de los programas de televisión para facilitar las conversaciones sobre salud mental.
  4. Enseñe formas de lidiar con las emociones sin pantallas. Parte de nuestra labor al apoyar a nuestros hijos es enseñarles a lidiar con emociones difíciles, encontrar distracciones saludables e identificar actividades divertidas. Aunque las pantallas pueden ser una forma fácil de calmar a un niño o distraerlo cuando está aburrido, intente evitar usarlas como herramienta de afrontamiento.
  5. Da ejemplo de los comportamientos que quieres ver. Los niños aprenden observándonos. De hecho, sabemos que una de las mejores formas de lograr cambios de comportamiento en un niño es haciendo que toda la familia participe en el cambio. ¡Toma nota de tu tiempo frente a la pantalla y sigue las mismas reglas que estableces para tus hijos!

En realidad, todo se reduce a tener un propósito y planificar con antelación. Mantén conversaciones abiertas y sinceras con tus hijos, establece reglas claras y sigue supervisando y haciendo un seguimiento. Dado que el aprendizaje y la socialización se están volviendo cada vez más tecnológicos, puede que no podamos limitar por completo su tiempo frente a la pantalla, pero podemos ayudarles a desarrollar las herramientas que necesitan para encontrar el equilibrio. Si quieres saber más sobre seguridad y supervisión, echa un vistazo a nuestros recursos sobre redes sociales.